En los últimos años, una nueva generación de estudios ha comenzado a definir la
arquitectura contemporánea en Uruguay. Lejos de los modelos tradicionales de
práctica profesional, estos estudios trabajan en territorios híbridos donde arquitectura,
interiorismo, diseño y estrategia de marca se entrelazan. Toro Arquitectos, un estudio
que ha logrado posicionarse con rapidez a través de una serie de proyectos donde el
espacio construido se convierte también en experiencia. El estudio, fundado y dirigido
por el arquitecto Ernesto Figueroa, se caracteriza por una práctica que no se limita a la
arquitectura en su sentido más tradicional. Desde sus primeros trabajos, Toro ha
explorado el cruce entre arquitectura, diseño interior, identidad visual y cultura
contemporánea, entendiendo que los espacios hoy deben responder a una función, y
también construir una narrativa. Esa mirada se vuelve particularmente evidente en el
tipo de proyectos que el estudio ha desarrollado. A diferencia de muchos estudios que
centran su producción en la vivienda o en la obra pública, Toro ha encontrado un
campo fértil en la arquitectura comercial, gastronómica y en los espacios vinculados al
mundo del diseño. En estos programas, donde la atmósfera y la identidad del lugar
juegan un papel fundamental, el estudio ha desarrollado un lenguaje propio basado en
la materialidad, la luz y la experiencia espacial. En muchos de sus proyectos, la
arquitectura se define tanto por las decisiones espaciales como por la manera en que
se resuelven los encuentros entre materiales, la iluminación o la escala de los
elementos interiores. Esa mirada cercana al interiorismo no es casual: forma parte de
una forma de entender la arquitectura donde el espacio se diseña de manera integral,
desde la estructura hasta el último objeto. Este enfoque responde también a un
cambio más amplio en la práctica contemporánea de la arquitectura. Hoy, muchos de
los proyectos más interesantes surgen en el cruce entre disciplinas: arquitectura,
diseño industrial, comunicación visual y cultura urbana. En ese territorio híbrido,
estudios como Toro encuentran un campo de experimentación que les permite
desarrollar una arquitectura flexible, capaz de adaptarse a programas diversos y a
nuevas formas de habitar los espacios. Sin embargo, más allá de los proyectos
concretos, lo que resulta interesante en el caso de Toro Arquitectos es su manera de
entender la arquitectura como una herramienta cultural. Sus obras no solo responden
a una función o a un encargo específico, sino que buscan construir atmósferas, relatos
y experiencias que trascienden el objeto arquitectónico. El estudio refleja también una
transformación generacional dentro de la arquitectura uruguaya. Una generación que
creció en un contexto globalizado, con acceso inmediato a referencias internacionales
y con una sensibilidad distinta hacia la relación entre espacio, diseño y cultura
contemporánea. Hoy, Toro Arquitectos forma parte de ese grupo de estudios que están
ampliando el campo de la arquitectura en Uruguay, explorando nuevas tipologías,
nuevos programas y nuevas maneras de construir identidad a través del espacio. Un
estilo particular, el estudio parece construir su identidad a partir de una actitud frente al
proyecto, una combinación de curiosidad, precisión y apertura hacia nuevas formas de
pensar la arquitectura. En un contexto donde los límites entre disciplinas se vuelven
cada vez más difusos, ese enfoque puede ser una de las claves para entender hacia
dónde se dirige la arquitectura contemporánea en los próximos años.
Café Gutiérrez: la arquitectura de la pausa
En la ciudad contemporánea, donde el ritmo cotidiano parece acelerarse cada vez
más, algunos espacios logran construir una experiencia distinta, lugares donde el tiempo se desacelera y la arquitectura acompaña ese momento de pausa. El Café Gutiérrez, proyectado por Toro Arquitectos, pertenece a esa categoría de lugares
donde el diseño logra transformar un programa simple en una experiencia espacial. El proyecto trabaja con una escala íntima y una arquitectura contenida. La madera, la iluminación cálida y una paleta material sobria generan un ambiente acogedor que
invita a permanecer. Aquí la arquitectura busca imponerse, y también acompañar la experiencia cotidiana del café: la conversación, la lectura, el encuentro. Uno de los aspectos más interesantes del proyecto es su capacidad para construir identidad a
partir de gestos mínimos. La organización del espacio, la relación entre las mesas, el diseño del mobiliario y la manera en que la luz define los distintos rincones del lugar contribuyen a crear una atmósfera coherente y reconocible. Café Gutiérrez se propone
como un lugar donde la arquitectura encuentra equilibrio entre diseño, funcionalidad y calidez.
Escaramuza: libros, ciudad y arquitectura
En el corazón de Cordón, Escaramuza Librería y Café se ha consolidado como uno de
los espacios culturales más singulares de la ciudad. La intervención arquitectónica
realizada por Toro Arquitectos logra algo particularmente difícil, introducir una
arquitectura contemporánea dentro de un edificio con historia sin perder su carácter
original.
El proyecto se organiza como una sucesión de ambientes donde los libros se
convierten en el verdadero protagonista del espacio. Las estanterías, el mobiliario y la
arquitectura construyen una especie de paisaje interior que invita a recorrer el lugar
lentamente, descubriendo rincones y perspectivas. Un gesto formal evidente, la
intervención apuesta por una arquitectura silenciosa. Los materiales, la escala y la
iluminación están pensados para acompañar la experiencia de la lectura y del
encuentro cultural. El resultado es un espacio que funciona al mismo tiempo como
librería, café y lugar de reunión.
Escaramuza demuestra cómo la arquitectura puede contribuir a consolidar ese tipo de
lugares, creando ambientes donde la cultura se vive de manera cotidiana.
House of Dom
Entre los proyectos residenciales de Toro Arquitectos, el House of Dom Penthouse
ocupa un lugar particular. Se trata de la transformación de un penthouse en Pocitos,
donde el estudio propone una reinterpretación contemporánea del espacio doméstico.
La intervención parte de liberar la planta interior y generar continuidad espacial. Al
eliminar divisiones innecesarias, el proyecto construye una vivienda abierta, donde las
distintas áreas se conectan visual y funcionalmente. La influencia de cierta tradición de
la arquitectura paulista aparece en la manera de entender el espacio, ambientes
amplios, relación fluida entre interior y exterior y una materialidad honesta que se
expresa sin artificios. La arquitectura se apoya en una paleta contenida de materiales y
en una composición precisa donde cada elemento encuentra su lugar. El proyecto
propone una nueva manera de habitar el apartamento en altura. Una vivienda donde el
espacio fluye con naturalidad y donde la arquitectura acompaña la vida cotidiana sin
estridencias.
Feltrinelli: la historia de una librería que atraviesa generaciones
La librería Feltrinelli Librería, ubicada en Ciudad Vieja, pertenece a esa categoría de
lugares donde la historia y la cultura son parte de la cotidianeidad. Feltrinelli tiene
raíces que se remontan a una tradición de libreros de origen europeo, vinculada a la
difusión del libro y del pensamiento en distintas ciudades. A lo largo de las décadas, el
nombre Feltrinelli se fue asociando como la librería como espacio cultural, como punto
de encuentro para lectores, estudiantes, intelectuales y curiosos. Más que un local
comercial, la librería fue siempre un lugar donde el libro circula como objeto de
conocimiento y también como experiencia compartida. En Montevideo, su presencia
en Ciudad Vieja refuerza ese carácter. El barrio histórico de la ciudad, con su mezcla
de arquitectura patrimonial, instituciones culturales y vida urbana intensa, parece el
escenario natural para una librería de este tipo. Caminar por sus estanterías es, de
alguna manera, participar de esa tradición que entiende el libro como parte de la vida
pública de la ciudad. La intervención arquitectónica realizada por Toro Arquitectos
parte justamente de esa historia. Más que reinventar la librería, el proyecto busca
acompañar su identidad y proyectarla hacia el presente. La arquitectura se resuelve
con gestos sobrios, estanterías continuas, materiales cálidos y una iluminación
cuidadosamente diseñada que construye una atmósfera propicia para la lectura y la
permanencia. El espacio interior se organiza de manera fluida, permitiendo que los
libros sean los verdaderos protagonistas. La arquitectura funciona como un marco
silencioso que acompaña el recorrido del visitante. En lugar de imponerse, el proyecto
busca reforzar el carácter cultural del lugar y potenciar la experiencia de descubrir
libros. En un momento donde gran parte del consumo cultural se ha trasladado a lo
digital, la existencia de librerías con historia adquiere un valor especial. Feltrinelli
recuerda que el libro también necesita un espacio físico, un lugar donde pueda ser
tocado, recorrido y compartido. Por eso, el proyecto puede entenderse como un gesto
de continuidad. La arquitectura contemporánea dialoga con la tradición de la librería,
permitiendo que una historia construida durante décadas siga viva dentro del tejido
cultural de la ciudad. En ese equilibrio entre memoria y presente reside, quizás, el
verdadero valor de Feltrinelli.














