Por Eloy Rodriguez – Director de API
El crecimiento del área metropolitana ha puesto en evidencia una tendencia a la expansión
más allá de sus límites tradicionales. En ese proceso, Canelones dejó de ser únicamente un
territorio receptor de esa demanda para convertirse en un actor que redefine cómo y hacia
dónde crecer. Con una orientación clara, el departamento impulsa un modelo donde
planificación, disponibilidad de suelo y calidad de vida se articulan para generar nuevas
oportunidades, tanto para desarrolladores como para quienes eligen vivir allí.
En este escenario, zonas como Ciudad de la Costa se consolidan como verdaderos polos de
desarrollo, concentrando gran parte de la dinámica inmobiliaria reciente. Los datos
acompañan esta transformación. Según el último censo, Canelones registró el mayor
crecimiento poblacional en términos absolutos y se consolidó como el segundo departamento
más poblado del país. Entre 2011 y 2023, su población aumentó un 13,5%, lo que equivale a
más de 70.000 nuevos residentes, y, según las proyecciones del Instituto Nacional de
Estadística, se prevé que, entre 2024 y 2045, la población aumentará en cuatro
departamentos, destacándose el crecimiento demográfico de Canelones.
Este dinamismo responde en gran medida a un proceso de migración interna dentro del área
metropolitana, donde Canelones se posiciona como una opción cada vez más atractiva en el
marco de una estrategia orientada al ordenamiento del territorio, la generación de nuevas
centralidades y la promoción de un desarrollo equilibrado. El crecimiento demográfico junto
con la generación de redes de infraestructura y el desarrollo de nuevos y mejores servicios
conforman el sustento sobre el que es posible el desarrollo de un mercado inmobiliario
dinámico y con grandes perspectivas hacia el futuro.
En este contexto, Canelones ofrece un conjunto de condiciones especialmente favorables. La
posibilidad de desarrollar proyectos de mayor escala, incluyendo propuestas en altura en
zonas estratégicas, se combina con el acceso a los beneficios del régimen de vivienda
promovida y las demás herramientas de promoción de inversiones. Los desarrollos recientes
dan cuenta de esta tendencia, con proyectos de gran porte que articulan inversión privada,
incentivos públicos y una creciente demanda tanto de compradores finales como de
inversores. A esto se suma, como un diferencial muy valorado, el acompañamiento
institucional del gobierno canario. Desde la Agencia de Promoción a la Inversión se trabaja en
la facilitación de procesos, brindando asesoramiento y articulando con distintas áreas para
agilizar la concreción de proyectos. En este contexto, las inversiones inmobiliarias representan
hoy el mayor porcentaje de los proyectos que se desarrollan en el departamento, consolidándose como uno de los principales motores de dinamización económica.
Si bien la mayor concentración se registra en Ciudad de la Costa -impulsada por la demanda y
el desarrollo de las redes de infraestructuras públicas-, la estrategia departamental busca ir
más allá, con el objetivo de replicar este dinamismo en otras zonas con alto potencial.
Localidades como Atlántida, junto con distintos puntos del resto del departamento, comienzan a posicionarse como nuevos nodos de desarrollo con una lógica que apunta a descentralizar la
inversión y promover un crecimiento territorial equilibrado. De esta manera, Canelones no
solo fortalece sus áreas más dinámicas, sino que proyecta nuevas centralidades, ampliando las
oportunidades tanto para desarrolladores como para quienes buscan nuevas alternativas
residenciales. El desarrollo inmobiliario en el departamento refleja una nueva manera de
pensar y habitar la ciudad y el territorio. La creación de espacios urbanos con identidad propia
marca un rumbo, donde la inversión y la habitabilidad avanzan en conjunto y proyectan un
Canelones en constante crecimiento.





